Olvidémosnos de que el campo quiere arder, las ovejas llorar y los árboles crujir.

Olvidémosnos que Mamá Naturaleza quiere exterminar zonas y zonas de sus seres queridos. Ya no hay zonas de acampar, están prohibidas y ni se tiran colillas ni hay cristales que hagan el efecto lupa.

Olvidémos que las poblaciones se van a juntar en fila con una canción de la posguerra "Mambrú se fue a la guerra" acarreando cubos  de aguas para apagar los incendios.

Olvidémosnos de las comilonas en pueblos para celebrar el fuego apagado ese año por un descuido.

Olvidémosno que una vez el terreno , calcinado, abono para otro año, los copropietarios de las tierras se prestan semillas para no acabar con la autoctonicidad de la zona.

Olvidémonos para para pensar...

Pensemos que los fuegos se dan todos los veranos como escusa, de la salida de Papá Sol.

Pensemos que ya no se acampa, porque el guardia forestal de turno por el Boletín Oficila de turno sacado de la manga de mangón de político de turno, no deja acampar a nadie, a no ser que sean zonas de acampar y sobre todo no urbanisticas.

Pensemos y veremos que años más tardes, se edificaran casualmente, en zonas donde hubo el incendio. O habrá placas solares; el interés humano diabólico es el mismo.

Pensemos las de vidas que se lleva por delante la bazofia del "querer más" humano, que se ha llevado y se llevarán aun más,bolsillo lleno de dinero que les da igual todo y todos.

Pensemos que las noticias que nos cuentan son intereses para aquellos que van a constuir y sobre todo los que van a poner la mano tras urbanizar.

Pensemos y  nunca olvidemos todas estas cosas...

Publicidad: