"La Gran Rebelión".Samael Aun Weor.

13.5.2026

Mensaje de Navidad del 1976 al 1977.

CapĆ­tulo I. La vida.

La civilización moderna es fea interior , no hay estética dentro.

Presumimos con el piso comprado de turno pero son ratoneras. Es muy aburrido: las calles de siempre y las mismas.

La sensillez y belleza natural, espontƔnea , ingƩnua , desprovista de artificios de ariticios y pinturas vanidosas ha desaparecido en la mujer. Ahora somos modernos, asƭ es la vida.

Los mostradores estƔn llenos de productos para los infelices.

La amistad y la sinceridad ha desaparecido radicalmente..

El mundo estÔ en problemas: nos deben y debemos, la preocupación despedaza el cerebro:nadie vive tranquilo.

Se vive porque hay que vivir, nadie es feliz porque se encuentra entre la espada y la pared. Ahogan en vino las torturas y se convierten en drogadictos.

NingĆŗn empleo da la felicidad. El sentido del verdadero amor se ha perdido.

Todo esto lo pienso en voz alta, que digan lo que quieran los bribones del intelecto. Las teorías solo nos preocupan y amargan la vida. "Toda teoría es gris y sólo es verde el Ôrbol que da frutas que es la vida". Goethe.

CapĆ­tulo II.La cruda realidad de los hechos.

Lo marino se contamina, ya mismo no se podrƔ comer especies marinas. Ni los suelos podrƔn cultivar.

El animal intelectual estƔ destruyendo la Tierra y sometiƩndola a una agonƭa que terminarƔ con una catastrofe. Mueren las aves marinas y el placton.

El agua se bebe, se elimina , se depura y se vuelve a beber. Se eben aguas negras, se encuentra de todo en las aguas depuradas.

El petróleo que se extrae contamina las aguas submarinas, y mueren vegetales y otras personas.

Al no tener vegetales ni placton el aire se contamina. Lo que se envƭa al aire tambiƩn lo contamina todo.

Viene una alteración climÔtica, galciación, avance de los hielos polares, ciclones... Gracias al animal intelectual. La Tierra se tiene que curar de alguna forma...

CapĆ­tulo III.La Felicidad.

La genta trabaja para sobrevivir. Y aunque hay momentos placenteros se confunde el placer con la felicidad.

Muchos quieren escapar de sĆ­ con drogas y lo peor es que no se escapan sino que son atrapados por el vicio.

Y si uno se empeƱa en acabar con los vicios, con las preocupaciones, se piensa que eso estƔ mƔs allƔ del cuerpo y de la mente, es la felicidad.

CapĆ­tulo IV.La libertad.

La libertad aĆŗn no ha sido entendida. No todo el mundo la ve igual, hay incoherencia, vaguedad. Ha hipnotizado a muchos.

Cuando se lucha por la libertad nos sentimos defraudados.

Nadie puede caminar a su libertad si estĆ” ambotellado en sĆ­ mismo y prisionero de sĆ­.

La cosnciencia libre desprovista del Yo: sin deseos, sin pasiones, sin apetencias, sin temores...Experimenta la verdadera libertad.

La libertad hay que experimentarla de forma directa , no es cualquier opinión de libertad. No se puede hablar de ella si vivimos como esclavos.

Capƭtulo V.La ley del pƩndulo.

Todo fluye y refluye de acuerdo con esta maravillosa ley.

EspĆ­ritu y materia son dos conceptos muy discutibles y espinosos que nadie entiende.

Las teorƭas sobre las cosas pasan de moda y lo que hoy vale maƱana no.

La verdad estƔ en el centro del pƩdulo y eso estƔ dentro de nosotros. La verdad viene cuando eliminamos los elementos indeseables del yo mismo. MƔs vale autoexplorarnos para experimentar un dƭa en forma directa, lo Real y lo Verdadero.

CapĆ­tulo VI.Concepto y realidad.

El concepto es una cosa y la realidad es otra. Pero el hipnotico se cree que es lo mismo.

Por eso se discute: dos realidades en una verdad.

La mente moderna crea tƩrminos difƭciles para tapar su proia ignorancia.

La llave de El laboratorio de la Naturaleza la tiene en su mano disetra el Ɣngel de la muerte.. La consciencia sabe lo que experimenta, mƔs allƔd el cuerpo, mente y afectos.

Capƭtulo VII.La dialƩctica de la consciencia.

Cuando esotéricamente trabajamos en eliminar elementos no deseados aparece fastidio, cansancio y aburrimiento. Y es porque tenemos que empezar en un nuevo punto de partida. Esto es fundamental para la transformación interna.

Hasta que no amemos ese trabajo de recapitular es imposible interesarnos.Eso es la consciencia. Es diferente la personalidad que la consciencia.

Hay siete tipos de energƭas dentro de uno: 1)mecƔnica, 2)ital, 3)psƭquica, 4)voluntad, 6)consciencia, 7)espƭrtu puro.. Con mucha energƭa mecƔnica no despertamos consciencia, ni de las 5 primeras.

La consciencia en sĆ­ misma es un tipo de energĆ­a con elevadĆ­smia frecuencia vibratoria.

La consciencia no es memoria.. La consciencia es la luz que el inconsciente no percibe. La luz que va a las tinieblas...

Por eso aconsejamos trabajar en uno, nos permite experimentar la realidad, con consciencia. Y la dialéctica de la consciencia nos permite experimentar la realidad de cualquier fenómeno. Es la experiencia vivida y no en la reciaonalización de ese momento.

Real es lo que se experimenta en el interior. El lenguaje de la consciencia sólo lo pueden percibir los despiertos.

Para despeertar de la conciencia hay que eliminar los elementos interiores que constituyen el Ego, el Yo, MĆ­mismo donde se encuentra embotellada o secuestrada la esencia.

CapĆ­tulo VIII. La Jerga Cientifista.

La dialécita lógica no nos lleva a la experiencia real.

De hecho cuando el cientĆ­fico analiza el instante lo mata. Como dictadura hace que los fenómenos sean exactos y llevarlo a iguales  de lo que llevan en la cabeza. Quieren que los procesos de la Naturaleza vayan por el camino de su sabihondeza. Por ejemplo hay mutantes como Paracelsos que vive aĆŗn. Puede entrar en la cuarta vertical y asumir cualquier forma.

Esto no lo podrĆ­a explicar la jerga cientĆ­fica.

Y existe otra ciencia , otra sabidurĆ­a que no tiene nada que ver con el robot humano.

Cuando nace el niño inocente y puro se le meten esos datos para que sea otro robot, y se sabe que el niño sólo podría descubrir la realidad. Porque el anticristo odia lo instintivo de las verdades cósmicas.

Capítulo X.El yo psicológico.

No existe ninguna teorĆ­a que nos sirva si no nos conocemos a nosotros mismos. Pueden que los anticristos lo sepan todo pero no se conozcan.

Estamos equivocados respecto a nosotros mismos. Creemos que tenemos cosas y no las tenemos  o que no las tenemos y sĆ­ las tenemos. Estamos dormidos y pensamos que somos lo mejor de nosotros. Estudiamos pero no nos damos cuenta de que estamos dormidos.

La humana personalidad es una marioneta, ama el yo de la razón, que no tiene nada que ver cone l Yo  de veras.

Conozco los mutantes pero no quiero que nadie me crea.

Las fórmulas de laboratorio estÔn incompletas: H2O si se une en un laboratorio no da agua poruqe le falta elemento fuego.

La jerga cientƭfica jamƔs nos puede llevar a la realidad.

Clasificar  es para tapar la ignorancia. Las fuerzas de la Naturaleza no son como la jerga cientĆ­fica (jc) son como piensan que son.

Si tenemos dentro nuestro elementos subjetivos, la conciencia estarÔ embotellada por tal elemento y no podrÔ gozar de la iluminación.

CapĆ­tulo IX.El anticristo.

 Lo intelectual es el verdadero anticristo. Porque lo que estĆ” separado del espĆ­ritu resulta inĆŗtil. Es el anticristo. Es lo que tiene a la sociedad caótica. Es el intelectualismo, la soberbia y el orgullo que la soporta.

El anticristo odia: paciencia, fe y humildad.

Todos se vuelcan en el anticristo por lo que han inventado.Se creen que conocen toda la naturaleza y nadie se puede pronunciar contra estos milagrosos inventos porque se pronuncia ignorante. Todos estƔn programados por ellos. Todos estƔn en el programa del anticristo.

Capítulo X.El yo Psicológico.

El cientĆ­fico no se conoce a sĆ­ mismo. Ni nosotros nos conocemos. Se ha estudiado sin saber quien es uno.

La personalidad es una marioneta, que ama la razón y desplaza al Yo, a la esencia o consciencia. Y normalemnete la esecnia o conscieci duerme profundamente.

CapĆ­tulo XI.La tinieblas.

Uno de los grandes problemas de nuestra Ʃpoca son las teorƭas.

Hay mercados de almas, teorĆ­as y libros. Y esto confunde. Lo importante es conocerse a sĆ­ mismo, en todos los niveles de la mente.

El hombre vive en un continuo desequilibrio psicológico. Sólo la consciencia dirigida puede acabar con este desequilibrio. Y el que no lo ve duerme. SI estuviese despierto estaría mejor.

La luz de cla cosnciecnia pomne las cosas en su lugar y lo que entraba en conflicto se queda en su sitio.

Es tal la inconsciencia que no se ve la realción de la luz con la consciencia. Es lo mismo, donde hay luz, hay consciencia.

CapĆ­tulo XII. Las tres mentes.

El sabihondo se rĆ­e de las cosas inocentes, de la belleza del mundo.

Hay tres mentes: sensual, intermedia y interior.

La sensual es la que elbora su contenido mediante las percepciones sensoriales externas. Es grosera y materialista y no admite nada que no se demuestre materialmente. Esta mente no puede saber nada de lo real. Loe esotƩrico para esta mente es una locura. No aceptan algo que no sea sensual.

La mente intermedia cree. Es fundamental para la verdad. Es la que manifiesta la realidad de lo natural. Es la ideal para salir del mundo de las dudas. 

Para que se de la consciencia necesita de un instrumento de acción: la mente interior. Es la que hace salir del mundo de la dudas y de la ignorancia. Cuando se abre la mente interior puede aparecer la verdad. Y la conciencia.Y la fe que es la percepción de lo real. 

La fe es distinto de creencia. La creencia estĆ” en la mente intermedia y la fe en la mente interior. No es lo mismo , el que tiene fe no necesita creer. Y la fe es sabidurĆ­a verdadera y nunca vagas creencias.

Quiene abre la mente interiro, reconoce sus vidas anteriores, los misterios de la vida y la muerte, no por lo que lee sino por la fe .

No se puede abrir la mente interior si no se piensa psicológicamente y a observarse a sí mismo.

Con la eliminación de elementos indeseables que nuestra psiquie carga, se abre la mente interior. Quien elimine los elementos indeseables abre la mente interior Y así se tiene fe absoluta.

CapĆ­tulo XII.MemorĆ­a-trabajo.

Cada uno tiene su psicológía particular pero no se piensa mucho en ello. Pasa cuando uno se autoobserva. Y uno no se autoobserva si no ha encontrado un motivo fundamental.

Pero desafortnadamente la gente no quiere cambiar. Nacen y mueren sin saber por quƩ.. Como bestias.

Cambiar es fundamental pero no se hace si no se autoobserva. Se empienza cuando uno ve defectos psicológicos. Y que dentro de nosotros viven miles de personas y defectos psicológicos.

A medida que avanzamos vemos un orden y se van eliminando personas y defectos. Y este orden se ve con el diÔlogo con la consciencia. Y la eliminación lo hace nuestro ser interior profundo.

JamÔs puede superar la realidad de la razón a la de la consciencia. Es la diferencia entre el ego y el ser. El ser ordena, el ego desordena. Se le achaca a la parapsicología .

Cuando llegamos al estado de consciencia no queremos volver a lo que fuimos.

Que un hombre honrado decubra que tiene unos yoes ladrones habitando en su psiqui, es espantoso.

Capítulo XIV.Comprensión creadora.

El ser y el saber han de equilibrarse. Cuando el saber es mayor que el ser genera confusión y cuando el el ser es mayor que el saber se da el santo estúpido.

En un estado de alerta podemos observar lo que nos aflora que estĆ” escondido. Y no no debemos identificar con ningĆŗn yodefecto si deseamos eliminarlo.

Tampoco debemos estar asociado a ningĆŗn agregado psĆ­quico si queremos separarlo de nuestra psiquis.

Cuando somos cosnciente de lo que somnos ni nuestros pensamientos, ni deseos, ni acciones nos pertenecen.

En vez de luchar de independizarnos de estos ladrones secretos, los vigorizamos y sucede cuando nos identificamos

La vida prƔctica es el espejo donde nos podemos ver. Y hay que comprender que vernos nos sirve para cambiar.

Si uno se contenta con la vida que tiene (el necio) no desearĆ” verse nunca a sĆ­ mismo.

Algunas tragedias suceden por yoes que hay que comprender. Y disolverlas es muy difĆ­cil. Comprenderlo es fundamental pero no es todo.

CapĆ­tulo XV. La Kundalini.

Es la serpiente de nuestros poderes mƔgicos. Es la divina madre que estƔ dentro de nosotros. Es dios es nuestro ser espiritual. Tantas madres como criauras humana.

No voy a enseñar a despertar la madre o kundalini pero, le mente por sí sola no deshace los defectos psicológicos. Es importante comprenderlo pero hbay que eliminarlo.

Necesitamos de un poder superior a la mente, que puede desintegrar atómicamente cualquier yodefecto. Ese poder estÔ en el coxis.

CapĆ­tulo XVI.Normas intelectuales.

Cada uno tiene una forma rancia de pensar, no se abre, estÔ deteriorada en estado de evolución.

Pero lo peor de no querer evolucionar es que se debe a normas putrefactas y absurdas. Es un embotellamiento intelectual. No solo no saben sino que ignoran que no saben.

No se puede conocer los misterios de la vida sino se han abierto en nostros la mente interior.

Sólo la consciencia superlativa del ser puede conocer la verdad.

La mente interior sólo puede funcionar con datos que aporta la conscicnica del uni. La mente embotellada presentan resistencias a estas ideas revolucinarias.

La superficialidad del intelecto nunca puede penetrar en el fondo legítimo del ser, la razón puede llevar a conclusiones brillantes pero absurdas.

CapĆ­tulo XVII.El cuchillo de  la consciencia.

Al gunos psicólogos hablan de la consciencia como el cuchillo que nos separa de lo pegado a nosotros  nos extrae la fuerza. Hacerse consciente del Yo , dicen, nos separa de nuestra psiquis y nos condena a muerte.

El Yo ha sido cortado de nuestra personalidad, tachado de oveja negra e insiste en regresar a casa.

Nuestro kundalini se encuentra enrroscado en el coxis, y cuando sube, despierta los poderes. Cuando desceinde hace inconsciente al humano.

La serpiente ascendente es lo que nos despierta, es la sabidurĆ­a hermĆ©tica. La  voluntad consciente estĆ” representada por la mujer. La serpiente con doble cabeza da el toro o cabeza de cabrĆ­o.

Capítulo XVIII.El país psicológico.

Igual que el país en que vivimos es el extrior existe el país psicológico.

Nadie sospecha en el país psicológico donde uno se ha metido.

Dentro de nosotros hay colonias muy peligrosas y decentes. Todo depende de quien nos acompaƱe. Puede ser alguien muy virtuoso en lo exterior pero peligroso en el interior.

Hay maestros cristificados que descubrieron dentro su yo de la perdición, y sufrieron hasta volver al punto de partida.

La falƱsa personalidad hay que mandarla a la esencia, al centro magnƩtico que lo caracteriza. Por eso atrae todo lo que lo caracteriza.

Cuando el centro magnƩtico se establece en la consciencia, en la esencia, entonces se realiza el regreso del hombre total a las estrellas.

CapĆ­tulo XIX. Las drogas.

El hombre exterior es el desdoblamiento del interior, el interior es el ser autƩntico.

Nadie llega al renacer siguiendo la psicología de de hombre inferior común y corriente. Cuando uno revisa su vida, y ve la nadidad y miseria interior, reciben la iluminación.

Si no se ha hecho el desdoblamineto psicológico, no puede haber fe. La fe es el conocimiento puro, la sabidurĆ­a experimental directa, la vivencia magnĆ­fica del hombre interior. 

Las extras percepciones del drogadicto tienen la raĆ­z en la serpiente tentadora. En la consciencia embotellada del ego, es un estado comatoso, hipnotico como bajo las secuedlas de una droga.

Las alucinaciones de la consciencia egoica son lo mismo que las alucinaciones dadas por una droga. Convierte el vicio en religión y desviado. piensa experimentar la realidad bajo el efecto de las drogas (incluidas las pastillas). E involucionan sumergiéndose en el munod de los infiernos.

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CapĆ­tulo XX.Inquietudes.

Pensar y sentir son dos estados diferentes. Es hacer lo importante lo no impostante.

Aparece la apatía pscológica cuando se escuha ele término esoterismo. Y sin una chipa o corazonada, apagan lo que puede ser el inicio de la luz. Y se vuelve individuolo lunar. Sin la chispa de la luz del sol o la intuición. La luna se traga a la gente.

El sol crea gƩrmenes solares que desarrollados crean humanos autƩnticos. Pero la gente no quiere cooperar con el germen solar y se vuelev una raza solar: superficial y mecanicista.

Para que haya inquietud espiritual continua, el centro de gravedad magnƩtico pasa de la esencia a la consciencia.

DEsgraciadamente el centro de gravedad de las personas estƔ en la personalidad. en le cafƩ, las citas, la cantina , los negocos del banco, casa de citas o en la plaza del mercado...

Al eer esto, los bribones del intelecto acostumbrados a discutir demasiado o a callar con orgullo, prefieren tirar el libro y leer el periñódcio. Café y periódico es un gran alimento pata los racionales. Se seinten serios y sabihondos y las cosas solares de este libro le sientan mal, los racionales no van a estudiar esta obra.

Capítulo XXI.Meditación.

En la vida lo que tiene importancia es el cambio radical; lo demñas no tiene importancia. La meditación es fundamental para este cambio.

El que no quiere meditar , jamƔs podrƔ disolver el ego.

Se ameditar agradable o desagradable, nos permite sentir el sabor, el resultado. Hay que diferenciar el sabor vida y el sabor trabajo.

El sabor trabajo es inversión de la actitud normal. Cuando se pierde la guardia , se siente el sabor vida.

Cuanquier circunstancia desagradable ha de ser reconstruida a través de la meditación, nos va a hacer ver los distintos yoes que participaron.

Culpar a otros es obstÔculo de comprender nuestros errores. En nombre de la verdad nosotros somos los únicos culpables.

Los eventos agradables o desagradables existen con o sin nosotros y se repiten. Ningún problema tiene una solución final. Sería la muerte.

Puede que haya modificación de circunstancias y problemas para que no se repitan.

La vida es una rueda que gira con las circunstancias agradables y desagradables. No podemos detener la rueda, Ćŗnicamente podemos cambiar nuestra actitusd sobre ella.

Cualquier grupo de yoes interveniendo en cualquier situación ha de ser elimindao por el poder de la Divina Madre Kundalini. Al hacerlo podemos obervar lo que pasa, y podemos percibir los yoes. Y cuando estos yoes son decapitados, tenemos la dicha.

CapĆ­tulo XXII.Retorno y recurrencia.

Si un hombre no trabaja su vida, pierde el tiempo miserablemenet.. Sólo eliminando los elementos indeseables, que en nuestro interior cargamos, podemos hacer de nuestra vida una obra maestra.

La muerte es el regreso a la vida para experimentar una nueva existencia.

El ser humano tiene un 3% de esencia libre y un 97% de esencia embotellada entre los yoes.

El recién nacido sólo tiene el 3% que le da auto-comsciencia y belleza interior. Sólo entra el 97% de personalidad cuando entrar los yoes, y cada uno una persona distinta. Gente viviendo dentro de la gente. Con sus angustias.

Y se repiten. El que tuvo una pelea con 25 aƱos, cuando tiene 25 sus yoes harĆ”n pelearse., son ondas telepa´tiucas que se reencuentrarn para repetri lo mismo. Es la ley de la recurrencia.

Los compromisos de estos yoes que llevamos dentro se cumplen sinque nosotros lo entendamos. Nuestra personalidad es un carro tirado por varios caballos. y hay vidas recurrentes que nuncan se modifican. Se repiten los traumas.

Si desintegramos los yoes, lo trƔgico, la codicia, la lujuria, la envidia, la vanidad, la auto-importancia desaparece, por falta de actores.

Si pulverizamos los yoes desaparecen la gula, la glotonerĆ­a, los banquetes, borracheras...Por falta de actores.

EStudiar al cristo ƭntimo es bƔsico cuando se trata de provocar en nosotros un cambio radical y definitivo.

CapĆ­tulo XXIII:El cristo Ć­ntimo.

Cristo es el fuego renovador. Inri: Ignis natura trenovatur integram (el fuego renueva incesantemente la naturaleza).

Creisto en nuestro corazón renueva. Es lo que palpita en en el universo entero.

Mucho se ha dicho sobre el drama cósmico pero este lo trajo los cuatro evangelios.

De nada sirve que Crsito nazca muchas veces en Belén si no lo hace en nuestro corazón.

El crsito íntimo, el fuego celestial, debe nacer en nosotros , y esto lo hace cuando hemos avanzado bastante en el trabajo psicológico, eliminar los yoes-causas.

El fuego es lo puro y debe hacerse cargo de todo nuestros procesos mentales, emocionales, motores, instintivos y sexuales.

CapĆ­tulo XXIV.Trabajo crĆ­stico.

El cristo íntimo surge cuando trabajamos en anular el yo-psicológico :pero es un trabajo voluntario.

Cuando viene el fuego crƭstico es el momento mƔs importante de nuestra vida, porque se hace cargo de nuestros procesos mentales, emocionales, motortes, instintivos y sexulaes. Es nuestro salvador profundo ƭnntimo. Es semejante a los reflejos de luz.

Ha de pasar pro pruebas y soportar tentaciones. Y el triunfo sobre la tentación es luz.

El iniciado ha de vivir en el peligro, que es la senda de la disolución del ego. HAy sendas que te pueden convertir en majestades pero no te lleavrían al fuego.

En el trabajo de la disolución del yo necesitamos entregarnos por completo al cristo interior. AParecen problemas sin solución, aparecen caminos inexplicables. Sólo la obediencia al cristo interior es nuestra orientación.

La moral convencional no sirve de nada. Lo moral es moda. La genet no resiste los cambios del iniciado y cualquier cambio es inmoral.

Bajo el prisma crístico vemos la ineficacia de los códigos morales. Porque estÔ bajo el corazón del humano.

Es paradógico alavar a cristo y haya códigos morales. Y es porque las genets dormidas e inconscientes quieren un cristo histórico, de imÔgenes y dogmas inquebrantables, al cual se puedan acomodar los códigos morales y perjuicios y condiciones.

Las multitudes son inconscientes y dormidas, por eso el crucificado pidió perdón porque no sabían lo que hacían

El trabajo interior es un vƭacrucis. Suplicar a la madre Kundalini es fundamental para disolver agregados psiquicos indeseables, pero el cristo ƭntimo trabaja en lo mƔs profundo.

CapĆ­tulo XXV. El difĆ­cil camino.

Todos tenemos un lado oscuro que ni aceptamos ni conocemos. Pero nuestro estudio es concerlo y hacerlo consciente.

Cómo lo vemos: proyectÔndolo en otros: embustero, mezquinos...

El trabajo es ampliar nuestra propia consciencia.

Sin estar realcionados bien con nosotros mismos no podemos hacerlos con los demƔs y el resultado es conflictos.

Lo que se critica en el otro es lo que descansa en uno de nosotros.

Cuando la luz ilumina el lado oscuro, la consciencia crece mediante el conocimiento de uno.

Cruel es el camino de la autorealización. A veces después de muchas vueltas y revueltas, te pierdes y ni recibes un rayo de luz. Cuando uno cree que va bien va mal, y uno no sabe si va bien o va mal.

Los códigos morales en el camino interior salen sobrando, una bella mÔxima moral puede ser un obstÔculo muy serio para la autorealización.

El crsitoe scomo un niño en el corazón de un hombre. A medida que eliminamos los elementos indesables que llevamos dentro, vamos creciendo hasta convertirnos en ombres completos.

CapĆ­tulo XXVI.Los tres traidores.

En la autorealización debemos observar el drama cósmico. El cristo interior ha de eliminar todos los elementos ideseables que cargamos interiormente.

Y estos son los tres traidores: 1)Judas el demonio del deseo, 2)Pilatos el demonio de la mete, 3)CaifƔs el demonio de la mala voluntad.

Todos los maestros han tenido que vivir el drama cósmico. Y Jesús lo vivó en la calle.

El cristo Ć­ntimo ha de eliminar: lujuria, ira, codicia, envidia, orgullo, vanidad, engreimiento, inercia, pereza, estancamiento., gula.

El cristoes rechazado por los ancianos, sacerdotes y escribas. Al cristo no se le quiere porque no vive en sus dogmas. Y tambiƩn los tres traidores, que hacen sufrir al cristo y lo maldicen.

CapĆ­tulo XXVII.Los yoes causas.

Los yoes estÔn vinculados a las leyes causa y efecto, y asociados a deudas kÔrmicas. Y sólo se puede arreglar coin el trabajo crístico.

Mediante la muerte el crsito Ć­ntimo mata a ala muerte, y la resurrección cr´sitica nos transforma radicalmente.

Cualquier maestro resurrecto posee poderes extraordinarios sobre fuego, aire, agua y tierra. Adquieren inmortalidad psicológica y corporal . Jesús, San Germaine, Cagliostro, ...aún viven.

CapĆ­tulo XXVIII. El super-hombre.

El hombre se cree animal intelectual pero es esclavo, incapaz de gobernarse asĆ­ mismo.

 O se es el rey del universo, o no se es.

Dentro de las glÔndulas sexuales el sol ha depositado los gérmenes para el hombre. Esos gérmenes o se desarrollan o se pierden. Hemos de colaborar con el sol, trabajar para eliminar los indeseable que tenemos dentro. Si no lo hace es un aborto de la madre cósmica, un fracaso.

Pero el hombre que trabaja con sĆ­ mismo para despertar la consciencia , podrĆ” integrarse con lo divinal. El hombre solar integrado con la divinidad se convierte en sueper-hombre.

Es muy difƭcl llegar al superhombre, estƔ mƔs allƔ del bien y del mal. El camino para llegar al super-hombre estƔ lleno de peligros por dentro y por fuera, y es cruel.

Cualquier código moral o fanatismo, nos puede parar para ir al camino del super-hombre.

Se le considera perverso por no entrar en los dogmas indiscutibles. Es una centella que cae perverso ,un brillloq ue nos e entiende. Pero el super-hombre estƔ mƔs allƔ del santo y del perverso.

CapĆ­tulo XXIX.El santo grial.

El caliz e hizo invisible con el templo y parte de la montaña. Todos los dioses beben de esa copa, que es la transmutación de la energía creadora. Beber es la cúpula químicay quien lo derrama es para convertirse en criaturas infrahumanas del sub-mundo.