Calle Julio César, Sevilla. Tanto cariño  einspiración me trae esa calle que le dio nombre a mi Instituto donde cursé hasta la Selectividad, y que tantos logros y premios me dio, que no me extraña que , siga yendo a esa calle, esta vez para deleitarme con el restaurante de dos empresarias Restauradoras de los pies a la cabeza.

Y es que Lorena y Carmen, Carmen y Lorena; tanto monta como monta tanto, han creado un concepto que nada más me lo anunciaron en el Templo, estaba deseando ir con Xodó, presentada como la Señorita Secretaria del Vagabundo y que ella se autollamó la Vagabunda. Cosas de dormir en la misma almohada...

Esperamos a celebrar alguna fecha importante para nuestro album de fotos (ahora album de Insta) para ir al esperado Augurio.

La verdad es que estaba muy espectante pero la realidad fue mucho más allá de lo que esperaba.

El aperitivo de la casa (cosa de gran conocedor de todo esto) se inició con un aceite de Jaén y un pan de pueblo grandioso que Xodó rebañó sin preguntar.


Y empezó el Rock and Roll "Taco crujiente de pez mantequilla, leche de tigre y guacamole". He de decir que jamás había pensado en un restaurante repetir, pero el taco merecía la pena. Brutal, sublime.

La "Bombita de Steak tartar, mahonesa de trufa y huevo de codorniz frito", me hizo recordar a los tiempos de la Escuela de Hostelería donde te enseñaban a preparar "Platos atención al cliente"... El mismo sabor, excelente ejecución del relleno de la bombita. Xodó se impresionó, ya que no había probado el original, el de Escuela, debido a los inventos tan copia-pega de los pesados que no saben lo que hacen...


Le dimos paso a "Salmón con leche de tigre de ají amarillo, crema de guisantes, manzana y encurtidos", una delicatesen de tiradito,donde lo grande de este plato es otra excelencia de Escuela, el brunoise cortado a cuchillo de la manzana, digno de un restaurante de la cocina que no se encuentra en Sevilla donde se quiere lo repetido, debido al miedo ignorante de un paladar que no sabe lo que come...


Cuando pasamos a "Presa a la brasa Coreana con Espuma de Patatas y Castaña" es un plato donde hay mucho trabajo detrás...Aunque se veía simple y Xodó lo encontró muy raro, sólo el corte vertical, la maduración para pasar la presa a carne noble y el gogi-gu-i que le daba ese sabor característico, ahí tiene mucho más trabajo de lo que la gente piensa, reconocer de gran plato, me harté de carne cosa que no suelo hacer en ningún sitio, pero la delicia lo merecía.

Es interesante que me acabo de dar cuenta de que no hice fotos a los postres y tiene una respuesta sencilla. Mientras Xodó degustaba "La pera" yo estaba con el "Flan Coreano con Pasión". Sacando sabores del plato y pensando en él, me transportó no se a donde que desperté cuando Xodó me llamó la atención de que me lo había zampado entero... Y claro hubo que pedir otro.

Ahora sí es la primera vez que repetimos de algo en una visita gastronómica, y la ocasión fue en un postre.

Nos despedimos del tamden enorme, y sorprendido de la cocina , cunado estábamos lejos del restaurante, prometimos con volver...Gracias sin dudas...