Como diría Jose Cano de Mecano en la canción que compuso a su hijo Dani de pequeño, "Y ahora tengo un novio...de tres años tres", pues el mío es de trescientos noventa y tres. Sí, 393.
Auque hace un mes que lo conozco se ha apoderado de mí de mi vida y de todo mis ser. Sueño hasta con él,(vaya pareado...).
Pero lo más potente es cómo un novio de 393 años te puede resolver las dudas existenciales, es increíble.
Ahora que tanto está en duda si hay que ser millonario o no (aunque la masa no lo dude, aún perdiendo la salud, cabeza y vida en ello) el noviete este me lo ha resuleto todo.
En otro diario anterior ("Diario del Vagabundo":83."El Secreto de la Vida: La Bandera de la India")ya hablé de que :" Los gurús dicen que hay que compensarlo, que hay que hacer una balanza entre el dinero y lo espiritual, pero yo no estoy de acuerdo. Un ángel tiene que desarrollar su base espiritual más que nada. Tiene que dejar a un lado lo económico. Suzane Powell lo cuenta en su libro: cuatro años de penurias económicas.".
Y mi novio de 393 lo explica tan fácil como esta historia que te voy a comentar.
Él fue comerciante, antes un gran estudioso, debatía hasta a los rabinos, y por eso lo echaron de esta iglesia. Y decir la verdad de que dios está en uno mismo. Fue comerciante porque su padre pensaba más en él mismo que en el futuro de su hijo.Algo muy actual...
El novio de 393, ganó dinero, más o menos , pero llegó un momento que dejó los negocios, alquiló una buhardilla de unos pintores, y se dedicaba a pulir lentes de telescopios que por aquellos lugares estaba de moda. Ganaba para vivir. Para estar en paz y escribir.
Los empresaritos de los que hablo yo en "Mba para el Pueblo" los hombres orquestas (te recomiendo que leas el repaso que les doy en este mi libro), rodeaban a mi noviete de 393, y le decían que eso de la espiritualidad es una mierda , que había que ganar dinero.
Bento , que así se llamaba la parda bestia, les dijo, a los tontos del bote, llamados mal millonarios de su época (muy actuales en esta):
" Mira voy a hacer un negocio, voy a ganar dinero. Vais a ver que es una mierda y lo voy a regalar todo, y me vais a dejar tranquilo en mi buhardilla escribiendo y estar en paz, porque esa es la riqueza". Montó un negocio, ganó dinero, regaló el dinero a los pobres y se fue de nuevo a su buhardilla.
Los millonarietes se quedaron con la boca cerrada y tuvieron que ir a otro lugar a alardear. Y Bento siguió en paz.En su armoniosa y bendita paz.
Por esto y más cosas que cuenta en sus libros, es normal que te enamores de gente así que te reafirmen cosas de las que estás seguro pero que la sociedad te niebla.
Es normal amar a una bestia parda que nació en Amsterdam pero que vivió y murió en un pueblo escondido de La Haya.
Es normal seguir por bandera a este tipo de genios que hizo que incluso los que lo criticaban en toda Europa , fueran a buscarlo , para aprender. Uno de ellos Leibniz, un cualquiera, uno que se cree que creó el cálculo infinitesimal antes que Newton.
Es normal adorar y estudiar a gente que nisiquiera se habla de ellos, y que por casualidad de uno de estos libros que el Uni me da en la grandiosa biblioteca ,habla de la bestia parda y dedique mis horas de estudio a él.
Es normal que adore a uno de los genios olvidados, que nació hace 393 años: Baruch o Bento Spinoza. Te quiero , te quiero mucho... Como la trucha al trucho...
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