Cuenta la fábula, que había una vez en un campo en Cieza, plantado por el hombre,una extensión llena de melocotoneros. 

Dichos melocotoneros daban ricos mecolotones en la época que correspondiensen, no había posterior mano del hombre, sólo para regar, y para abonar...Sin manipulación...

En época de no recogida, los lugareños del lugar, que cuidaban y amaban a los melocotoneros contaban una leyenda, que cuando el campo se quedaba sólo de la presencia humana ,los árboles hablaban entre ellos...

Un hombre; el más mayor, llamado Zoilo,contó una bella fábula.

Un día que fue a regar Zoilo,por la noche, cosa que nunca se hace, se sorprendió como un viejo árbol, el que más melocotones daba,  le hablaba  a los demás seres vegetales...

El árbol melocotonero más sabio de la zona contó la historia de un hijito temporal (como todos los que tiene al año)que tuvo hace mucho tiempo. Zoilo se quedó detrás de la caseta del pozo a escuchar la historia para no alentar a los melocotoneros...

"Como bien sabemos", contaba a sus amigos viejos y no tan viejos del lugar y a los modernos (injertados de almendros que daba el olor maravilloso cuando mamá naturaleza lo tenía que dar), "todos tenemos muchos hijos y quizás seamos, los árboles, la clase más fuerte de mamá naturaleza, porque vemos morir a todos nuestros hijos por millares antes de morir nosotros.Los humanos dicen que eso es antinatural, pero nosotros lo hacemos".

"Pero un gran día una flor antes de que estambre fecundara a pistilo, gracias a la abejita del lugar, un hijito me pidió cambiar su forma. Se aferró a ello. Quería ser cuadrado".

"Ohh..." gritaron los melocotoneros del lugar. "¡Un melocotón cuadrado, existió un melocotón cuadrado!..." dijeron...

Melocotonero sabio, siguió con su fabula y contaba: "mi hijito, quizás trastornado, por la vista de los jóvenes del lugar, que trabajaban un día, cobraban el jornal y no volverían más porque era un trabajo muy duro, y por ver en uno de sus móviles una manzana plateada, quiso ser moderno, diferente y estar a la moda. Quiso ser cuadrado".

"Yo en mi inmensa sorpresa le di ese lujo. Nació cuadrado. Lo alimenté como a todos. Primero fue , verde y no llegó a ser amarillo antes de rojo cuando un buen día, a medida que engrandeció y con las lluvias y los riegos con aspersión , Cuadradito, que así cariñosamente le llamaba, empezó a llorar."

"Yo le pregunté que por qué lloraba, y Cuadradito me dijo que no soportaba la carga de ser cuadrado, el agua se posaba en la parte superior y que no llegaría a ser ni amarillo ni colorado".

"Y así fue. Se fue de mis brazos verde.Y así acabó la historia de Cuadradito".Sin penas, eso es un invento humano. 

Los demás melocotoneros se quedaron pensantes. Ellos no entendían nada, porque se guiaban por lo que mamá naturaleza les hacía ver, la intuición vegetal...Y esas cosas raras incitadas por el ser humano, no eran aptas para ellos que se guiaban por la Madre..."Que tonto el humano", era un pensamiento cronicitado existente en el campo de Cieza...

Pero volviendo al tonto, al humano, esa es la vida que tenemos hoy. 

Somos melocotones cuadrados, queremos estar en la moda, y estar a la última, y tener dinero como sea, pero no pensamos que somos hijos de la naturaleza y que cada uno tiene la misión de ser redondo como ella quiere que seamos (en el caso de la especie melocotón)y no nos guiamos por lo que Ella nos manda, sino por lo que quiero tener antes de ser (sin pasar de verde a amarillo y de amarillo a colorado)...

Como diría Anxo Pérez , somos hijos de la "Tiranía del ya" y yo aporto; y no del "Propósito Natural"...