Cuando uno enferma de alguna parte del cuerpo, uno se resiente. Pero si lo piensas más profundamente, tendrías que pensar, como sería la discusión entre el órgano, la mente y el corazón.

Por ponerte un ejemplo.

Tienes problemas de pulmón o de que te entre aire o que no quieres que te entre aire (fumas).

La mente piensa más en el pasado o en el futuro. Te cierras en banda y no aceptas tu vida.Te dice que tienes expresiones emociones o pensamientos reprimidos, pensamos más en el pasado o en el futuro y aparece la tos.No aceptas la vida, retienes la vida, retienes la respiración. O la tapas aspirando humo negro.

El corazón no participa, la mente no lo deja participar y sufre la patata. No ocurre nnigún sentimiento intuitivo y se apena.El corazón se retira y llora en un rincón ("Ay pobre de mí...Sólo en un rincón...Hundido en un rincón"Fernando Olvera).

Y el órgano queda afectado. En este ejemplo, el pulmón se deteriora.

La única guerra posible y saludable es órgano y corazón ponerse en guerra con la mente. El pulmón empieza a respirar con ganas de vivir y el corazón con esa respuesta a su amigo en la batalla, empieza a realizar intuiciones. Y con esa respiración empieza un poco la alegría de vivir.

Puede que venga de tu infancia y sobre todo cuando eras pez (en el líquido de la barriga), lo que te lleva tu mente a enfermermar en este caso el pulmón.

Corazón y pulmón ambos en supraconsciencia , cosa que no tiene la mente; se alían y ponen tierra por medio , para poder respirar mejor y ser ambos supraconsciencia pura. A la mente no le queda otra cosa que seguir a ambos compañeros y el cuerpo cura cuando es un todo: cuerpo-pulmón y supraconsciencia.

En este caso el óragno que queda afectado es el pulmón pero nos puede pasar con cualquier órgano. Y la guerra entre los tres, nosotros siempre la desconocemos, cómo se gritan , cómo se batallan, cómo se tiran los trastos a la cabeza, todo en silencio. Nosostros no nos percibimos de cómo se realiza la guerra entre estos tres, pero lo que está claro que sabemos que hay guerra en nuestro interior.

Hay sanadores que saben exactamente qué piensa la mente, cuando se produce un dolor en cualquier parte. Y cada vez hay más. Sanadores o supraconscientes.

Pero el estado más sano es que siempre vayan juntos de la manos corazón, mente y órganos y si hay algo exterior que te lo impide pues ponerte la túnica de guerrero y cortar las cabezas que hagan falta...