Si eres religioso-católico-románico-apostólico ni se te ocurra leer esto, voy a ser un poco sata y anás.

El que leyó el cuarto mandamiento, a través de unas tablillas, fue el que lo abandonaron en una cesta en un río...A la mierda el cuarto mandamiento.

El que ha leído la biografía de los genios de este planeta, lo sabe. En mi lobro "La Ciencia de la Creatividad" lo estudio y...a la mierda el cuarto mandamiento. 

A  Mozart lo vuelven loco, al más grande. Me apenó pensar qué no había hecho, si hubiese cumplido 80 años. Que pena más grande que dejara tan joven de componer por no haber mandado a la mierda el cuarto mandamiento. 

O si Beethoven no tuviese que ir de pequeño a las tabernas a recoger al miserable, si no hubiese mandado a la mierda al cuarto mandamiento.

Menos mal que nos inundó de sonrisa, a ése que cada vez que su madre le daban ganas lo dejaba en el orfanato de turno, los recogía ( a él y a su hermano) y los volvía a dejar, como si fuesen libros (que los fueron). Menos mal que mandó el cuarto mandamiento a la mierda y se convirtió en el genio humorista más grande que dio la vida. Y que reflejó en su personaje cómo se sentía aún no habiendo mandado a la mierda el cuarto mandamiento, un vagabundo. Supón que hablo de Chaplin.

Aunque vivió con el cuarto mandamiento en la mente, ella, y sus cuatro hermanos (número cinco) sobrevivieron como pudieron. Y ella la más fuerte, sobrevivió a todos que murieron muy jóvenes por no mandar a la mierda el cuarto mandamiento. Sus manitas de pequeña, enseñadas por unas monjitas hicieron que el cuarto mandamiento estuviese alejada de Coco todo el tiempo que pudo.

Yo mandé a la mierda el cuarto mandamiento, y desde entonces mi vida marcha como nunca . Y lo digo a la cara si hace falta. Pero aún en el año 2026 no se puede decir claro.

En un momento malo de mi vida encontré a un amigo de papel que era el único por entonces que mandó a la mierda el cuarto mandamiento. Y después supe que fue el único en la historia de la literatura que mandó a la mierda el cuarto mandamiento. De nombre Frank de apellido Kafka.

Y por fin encontré una amiga de papel que hizo un estudio profundo: Alice Miller. Gracias Alice, que el que dicen que creó el cuarto mandamiento te bendiga por haberlo hecho, ver que el cuarto mandamiento es un error y que te haya santificado e iluminado por mandarlo a la mierda...

Y me acordé haberlo leído de Enric Corberá...

Todo encaja cuando mandamos a la mierda el cuarto mandamiento...

Un poco de publicidad que este artículo se lo merece: