A veces un libro te puede cambiar cosas  importantes de tu vida (no la vida como dice la mayoría). Pero uno de los últimos cambios de mi vida fue dejar el "analgésico líquido" ("esa botella marrón de cuyo nombre no quiero acordarme..." en mi caso) y fue gracias a un tutorial de Youtube.

Por entonces estudiaba los rak (registros akásicos) y como hago con todo lo que investigo veo todos los tutoriales y leo todos los libros posibles, veo a los maestros que me convencen y los estudios. Ese es mi loco método de trabajo. Pero es el que me está dando resolución a lo que investigo. En este caso encontré a Ernesto Ruíz y sobre todo a un tal Genaro Amaro.

Por entonces ya estaba pensado en dejar el analgésico líquido porque dejé en mi vida "El cuarto mandamiento", y cada vez me iba mejor. Y me di cuenta que tomaba analgésico líquido porque tenía que soportar ese mandamiento, social y que puede llevarte a la ruina mental y física , como ya ha hecho en muchos , lo está haciendo, y por el camino que vamos donde padres incitan a hijos, hará.

Y es que para tener que aguantar esas tonterías de la vida como el cuarto mandamiento hay que doparse. Y lo más fácil es el analgésico líquido que venden en cualquier bar, donde no te piden receta ni nada. Aquí donde vivo incluso tiene un nombre que designa como nada lo que es un analgésico líquido: La Cruz. La cruz que hay que llevar a cuestas y no hay otro remedio que tomar analgésico líquido , ya el cuarto mandamiento es impensable socialmente. Tiene más peso el que dirán que mandar a la mierda el cuarto mandamiento (libro que ya tengo en mente).

Corría marzo de 2024 y llegó al templo a cenar Marisa. Esa noche tenía reunión de analgecérrimos en una discoteca, pero Marisa fue mucho para mí. Me hizo ver la vida que yo tenía, y que era muy bonita antes de que fuera analgecérrimo. Me dijo que un niño con mucha vida interior, no siendo comprendido por los reptiles que manipulan el cuarto mandamiento, lo más lógico sería meterse en cualquier tipo de drogas. Y por eso le dediqué mi nº 1 diario del vagabundo. Gracias Marisa.

Pero esa misma semana conocí a Gerardo Amaro. Cosas de nuestro amigo el uni (Universo= el único verso a desarrollar y a dulplicar en la vida). Gerardo que dejó el analgésico líquido hacía ya tiempo, contó porque lo dejó.

Y decir que el analgésico líquido se deja en un segundo. No hacen falta fantoches de bata blanca que no dicen la verdad y que encubren a los reptiles que pagan la consulta. Pero tienes que dar con la clave. Gerardo que amaba las artes marciales una vez dejó el analgésico líquido, no sabía por qué no las había encontrado de pequeño sino, después de dejar el analgésico líquido. Como maestro y conocedor del rak, del que hablé en otro libro, su rak le dijo que si hubiese conocido las artes marciales consumiendo el analgésico líquido, estaría en la cárcel. Por darle un mal golpe a alguien...

Marisa y Genaro hicieron en mí decir "¿Cómo?". Y a partir de ahí me encerré en mis libros, en mi casa y en mi trabajo y dejé de ver a todo el mundo. Puse mi móvil con respuesta automática para reservas del Templo, no le cogía el teléfono a nadie. No tenía amigos (ni los tengo). Tiré cuatro camisetas que hacía apología al analgésico líquido y todo lo que le rodease a la apología como ir a bares. Seguí con mi deporte que gracias al universo no le dejé en ningún momento, y le di más caña. Perdí casi 12 kg.

A Xodó le extrañó un poco la decisión pero más tarde me dijo que sabía que llegaría ese momento. Y que si llegó...

El Templo que siempre me esperaba empezó a funcionar lentamente porque estaba con miedos por si volviese al analgésico líquido. Y me metí por el cuerpo 500 libros resumidos en mi web, esta web. Y lo vi por entones todo muy claro.

Empecé a escribir de nuevo, y a poner en marcha mi web y dar lo mejor al uni en mi web y en el templo por lo que hizo por mí. Y a agradecer de esos dos ángeles que aparecieron en mi vida. Y Xodó que nunca me dejó ir, el ángel de la espera.

Ya os contaré en un futuro...

Publicidad: